Ecualización. El arte de moldear el sonido. Tres tipos de ecualizadores.

Actualizado: 23 nov 2020

La ecualización es un proceso que nos permite trabajar las frecuencias concretas de un sonido, para conseguir básicamente dos cosas: aumentar, atenuar o eliminar frecuencias resonantes (ecualización quirúrgica o sustractiva) o para esculpir y dar carácter a éste (ecualización musical o creativa).


 

Para ello contamos con diversos tipos de ecualizadores, dependiendo de a dónde queramos llevar cada sonido y que forma queremos darle.


Los tres tipos más comunes y utilizados para llevar a cabo este proceso son: gráficos, semi-paramétricos y paramétricos.


 

Los ecualizadores gráficos, nos permiten aumentar o disminuir la ganancia de un cierto grupo de frecuencias. Ni más ni menos. No nos permitirán de una manera muy precisa trabajar nuestro sonido, pero con ellos conseguiremos dar color y definición a éstos, dependiendo del grupo de frecuencias que alteremos.


Ejemplo ecualizador gráfico.



Los eq's semi-paramétricos, nos ofrecen mayor libertad, ya que con estos podremos aumentar o disminuir la ganancia también, pero en este caso del grupo de frecuencias que queramos.


Éstos dos tipos de suelen utilizar para dar carácter y personalidad al sonido.


Ejemplo ecualizador semi-paramétrico.



Por último tenemos los ecualizadores paramétricos, que nos ofrecen una total libertad de movimiento, ya que además de aumentar o disminuir la ganancia y elegir a que frecuencia afectamos, también podemos elegir su ancho de banda (Q).


 

Con este tipo de ecualizadores podemos hilar muy fino y prácticamente hacer "cirugía" con cada sonido. Eligiendo una curva muy estrecha, por ejemplo, podemos eliminar frecuencias resonantes que ningún bien hacen a nuestros sonidos, mediante la técnica de barrido.


Nos permiten también ver el espectro de frecuencias y saber exactamente qué lugar está ocupando dentro de éste, y a partir de ahí, saber que frecuencias de que sonidos, se solapan y chocan con algunas otras frecuencias de otros sonidos.


Este último tipo es el que más suelo usar en mis mezclas y producciones, debido a la gran versatilidad y control que ofrecen dentro del espectro frecuencias.


Ejemplo ecualizador paramétrico.



La ecualización es una técnica que requiere de tiempo, práctica y experiencia para poder desarrollar el oído y saber decidir a dónde queremos llevar nuestra mezcla. Es un proceso que lleva su entrenamiento.


Te recomiendo que pases algunos minutos al día, jugando con los distintos parámetros, aumentando o disminuyendo la ganancia, agrandando o reduciéndo la 'Q', probar con distintos grupos de frecuencias y así escuchar cómo afecta al sonido en cuestión.


Con esto afinarás tu escucha y conseguirás ese equilibro y definición que necesitas para un resultado profesional.


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